Mucho tiempo sin escribir pero
aquí estamos de nuevo. Doy gracias a Dios por cada una de las bendiciones que
me ha dado en verdad que puedo decir que a estas alturas del año Dios nunca ha
detenido su misericordia y gracia en mi vida. Este fin de semana pasado Dios
habló fuerte a mi corazón acerca de cómo los niños deben de ser enseñados a
alabar y exaltar al Señor no importa la edad que tengan. La razón fue que en un
programa pasado se habló del tema. Me puse a pensar en que realmente Dios
quiere moverse en la vida de cada niño que le conoce. En la iglesia puedo ver a
niños de todas las edades porque tengo la oportunidad de poder trabajar con
ellos más cerca en la alabanza. Realmente desde pequeños son enseñados a alabar
y a confiar en un Dios vivo no importando la circunstancia. Es muy padre ver
como cada domingo al momento de preguntarles si tienen un testimonio o algo para
dar gracias pasan varios a decir lo que ha pasado en su semana o simplemente a
agradecer que Dios los cuidó a ellos y su familia. Desde niños cada uno
conforme a los planes de Dios a sus vidas pasan por pruebas que los hacen
crecer. Sólo Dios conoce sus corazones y anhelos y pienso que desde pequeños
comienza a moldearlos. Un ejemplo para mí de alguien tan valiente y esforzado
desde niño es mi primo Elías. Ya va ser un año que nos dimos un susto grande
cuando lo tuvieron que internar debido a que se descompensó de la glucosa y le
detectaron diabetes. En un principio fue algo muy difícil. Toda su vida
había pasado sin tener una enfermedad y de repente llegó esto a cambiarlo
radicalmente. Se llegaba a preguntar ¿Por qué yo? ¿Siempre voy a tener esto?
¿Ahora qué pasará? Ha sido un proceso en el que la familia hemos estado
apoyándolo y gracias a Dios con una dieta balanceada hoy se encuentra bien. No digo que ha sido algo fácil. Sin
embargo el se ha puesto a pensar que esto va más allá de muchas cosas. Hoy se
encuentra consciente de que todo es por un plan y este proceso en el que se
encuentra Dios quiere enseñarle algo. Para mí es una de las personas más
valientes que conozco y que más admiro. La palabra dice en Romanos 8.28 que a
los que aman a Dios todas las cosas ayudan a bien, eso incluye pruebas en las
que en un principio veamos todo gris. Como muchas veces escuchamos después de
la tormenta siempre viene la calma, esa calma y tranquilidad que sólo Dios nos
puede dar. La seguridad que tenemos es que somos hijos de un Dios grande y tan
poderoso que nos sostiene en su mano; que tal vez no comprendemos en el momento
porque pasan las cosas pero de algo estamos seguros, de que Dios tiene el
control de lo más mínimo y de lo no tan mínimo que incluso nos saca lágrimas y
preocupaciones. Sé que el Señor va ir llevando a Elías de triunfo en triunfo y
va ir mostrándole el camino por el que lo quiere llevar. Sé que Dios se glorificará
en su vida y que lo va usar mucho para mostrar a los demás el poder del Dios en
el que cree y al que alaba. Sé que Dios tal vez te ha puesto a prueba y tal vez
estás pasando una etapa un tanto difícil. Lo que puedo decirte es que pongas
toda tu vida, tus planes en las manos de Dios y conforme a su propósito te va
ir mostrando en qué necesita moldearte para hacerte crecer. Ora y cree que él
es más grande que cualquier circunstancia. Dios te bendice.
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