lunes, 2 de febrero de 2015

Mis pensamientos

Alguna vez te has puesto a pensar si lo que pasa por tu mente día con día son cosas buenas. ¿O la mayoría de ellas son pensamientos negativos y nada constructivos? Yo he pensado en qué pasaría si los demás supieran lo que pienso. Y luego digo qué bueno que no se pueden leer los pensamientos. 
                                 
¿Qué estás pensando?  ¿Te han preguntado esto alguna vez? No siempre se quiere decir lo que está pasando en nuestra mente. A veces no sé si les ha pasado que nos preguntan ¿qué piensas? y uno responde nada cuando hay un sin fin de cosas que en ese momento pasa por nuestra mente como me quiero ir, no estoy a gusto, o tengo mil pendientes, me siento mal, ya quiero terminar lo que me falta, etc.  Pero uno no lo comparte en ese momento o nunca.

Constantemente pienso ¡que bueno  que es un área secreta! y lo digo "secreto" entre comillas porque ninguna persona lo puede ver y eso es cierto. Sin embargo, hay alguien que puede leer mis pensamientos y para quien nada es oculto. Dios, nuestro creador, tiene acceso libre y está muy interesado en lo que sucede. Y eso se nos olvida cuando pensamos mal de otra persona o incluso tenemos los pensamientos de derrota en nosotros mismos. 

Pero qué pasa cuando no puedo controlar lo que surge en mis pensamientos. Y la gran mayoría del tiempo son sentimientos, imágenes y palabras que pasan sin previo aviso. Estos pensamientos pueden ser buenos o malos, positivos o negativos, constructivos o destructivos, de bendición o no. Algunas veces podemos sorprendernos o incluso quedar impresionados, por las cosas que surgen en nuestra mente. Pero aquí la pregunta clave es ¿Dónde está la fuente de estos pensamientos? 

Hay un proverbio que nos habla de que si ponemos nuestros pensamientos en las riquezas ahí tenemos también gran parte de nosotros. «Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.» (Proverbios 23,7) Lo que pensamos es importante para lo que somos. Los científicos están no han dicho una cifra específica sobre la cantidad de pensamientos que tenemos cada día, pero todos están de acuerdo en que son miles. Lo que somos es formado a cada momento por los pensamientos que dejamos entrar en nuestra mente y corazón. Pero, ¿cómo podemos controlar los miles de pensamientos que entran en nuestra mente cada día? ¿Qué hacemos con aquellos pensamientos que no son agradables a Dios?

La mayoría del tiempo nuestros pensamientos tienen que estar enfocados en las rutinas que debemos hacer durante el día. Pero a medida que avanza el tiempo, podemos llevar cautivos los pensamientos y actitudes que son contrarias a lo que Dios tiene para nuestras vidas impidiéndoles tener el control de nuestra mente y corazón. 

Los pensamientos que tenemos a diario pueden llevarnos a victoria o derrota. No nos imaginamos lo importante que es que nos llenemos que cosas de bendición para que día a día sigamos creciendo y madurando. En cambio cuando tenemos pensamientos que llegan a nuestra mente como la destrucción o desánimo damos lugar a cosas no edificantes en nuestra vida. 

La realidad de las cosas es que la mayor parte del tiempo actuamos conforme a lo que primero pensamos. Sabemos que de la abundancia del corazón habla nuestra boca y nuestro corazón está conectado con nuestros pensamientos. Si en mi corazón y mente hay amargura lo que voy a reflejar es eso, si en mi corazón hay bendición eso voy a dar. Existen también los casos en los que pienso algo no tan bueno pero no se lleva a cabo o no digo lo malo que existía primero en mis pensamientos. De esa forma ya someto mis pensamientos y gano en la lucha de seguir lo que ellos me dicen o llevarlos cautivos y someterlos, aunque no me guste en el momento luego lo voy agradecer. 

¿Y cómo sé cuando estoy pensando bien hacia los demás o hacia mí vida?  Todo pensamiento que no me conduce a la esperanza o fe no es bueno ni edificante. Todos esos los debo desechar, somos nosotros quien puede hacerlo. Recordemos que tenemos algo llamado dominio propio. Si nuestra mente se empeña en hacer caso a los pensamientos de derrota día a día, no nos va permitir ver lo bueno que tenemos a nuestro alrededor y mucho menos podremos disfrutar las cosas buenas porque vamos a estar cegados completamente con lo malo que pensamos. 

Debemos buscar siempre alimentar nuestra mente de cosas buenas para que así puedan dominar pensamientos buenos en nosotros. El juntaremos con personas que tienen este tiempo de pensamientos de victoria y cosas positivas nos va ir ayudando a pensar de buena manera porque quieran que no las influencias en nuestra vida son de mucha importancia. Y esto pasa siempre hay incluso un dicho por ahí que no está muy errado: "Dime con quien andas y te diré quien eres" Esto cobra mucha importancia porque no me van a decir que no es cierto que nos dicen que nos parecemos a nuestros amigos o que adquirimos ciertas características que ellos poseen. Esto es muy cierto y el rodearnos de personas con buena plática y buenos pensamientos va influir en nosotros de la mejor manera.

Bueno y que pasa con los que no se llenan de estos pensamientos. No les vas a dejar de hablar, aquí la tarea entonces está en ti, en influenciar en ellos de manera positiva y ser un apoyo en dificultades.  La meta es crecer y desarrollarnos para madurar. No el envejecer sin madurar, porque son cosas totalmente diferentes. El primer paso que nos lleva a hacerlo es tener la intención, si no existe la intención de crecer nunca vamos a llegar a nada. Esto no va ser automático va requerir de un compromiso con todas las ganas. Debemos desear cambiar nuestros pensamientos, crecer, decidir hacerlo, hacer esfuerzo y persistir en ello. Se oye como que es mucho trabajo y sí, así lo requiere. Todo esto comienza con una decisión. Nada le va dar más forma a tu vida que los compromisos que asumas. Los pensamientos que tengas pueden servir para tu desarrollo o destrucción. No tengamos miedo a comprometernos a ser mejores día con día, No podemos estar por la vida vagando sin rumbo. Todo lo eliges ser tiene consecuencias eternas, será mejor que elijas con sabiduría. En cuanto elijas con seriedad tomar en cuenta los pensamientos buenos deberás también comenzar a actuar de una nueva manera. Y esto va venir solito en el momento que empieces a practicar los buenos pensamientos poco a poco vas a ir viendo como en tu vida se va ir reflejando. 

Te invito a que analices a partir de hoy todo lo que piensas. Vamos a empezar llenando nuestra mente de cosas buenas y agradables. Está en ti cambiar tu manera de pensar. 




Que Dios te bendiga =)

No hay comentarios:

Publicar un comentario